MARIA PILAR
Un ser querido se ha ido, nuestra mascota TROY, un perro boxer que llevaba con nosotros 13 años.
Apenas puedo escribir pues las lágrimas me caen y no veo.
Quizás las personas que no han tenido una mascota no lo entiendan, pero seguro que las que si la tienen me comprenden perfectamente.
Hasta la llegada de Troy, los animales pasaban totalmente desapercibidos para mi, ahora ha cambiado mi pensamiento al respecto, creo que tenemos obligaciones y deberes para con ellos, y recomiendo a pesar de los momentos por los que atravieso a que todo el mundo tenga una mascota al menos en alguna etapa de su vida.
Ha sido compañero fiel donde los haya, me ha guardado la casa, avisado, ha sentido mis días bajos y me ha animado, siempre movía el rabito en cuanto oía su nombre, salvo esta mañana. Son tantos momentos a recordar que llenaría el blog.
Nosotros también le hemos dado cariño, y cuidados, especialmente desde hace un año a esta parte que su salud está muy resentida y ha sido un gran sacrificio cuidarle.
Con mi nieto tiene momentos muy especiales que ya publiqué aquí: la ternura personificada. Con mi nieta está en la columna de la derecha todavía felicitando las fiestas navideñas y a pesar de que hace tiempo que pasaron, lo dejaré un tiempo como homenaje.
Aquí están las fotos de sus últimos momentos, ya casi sin reflejos.
Donde estés, espero que seas muy feliz.
MARIA PILAR